Los vapers contienen sustancias y metales, tóxicos para el organismo y el medioambiente 

Los cigarrillos electrónicos, al igual que muchos otros dispositivos electrónicos, tienen un impacto negativo en el medio ambiente por los siguientes motivos:

  • Baterías: funcionan con baterías recargables de litio. La producción y eliminación inadecuada de estas baterías pueden tener un impacto ambiental significativo. Las baterías de litio pueden contener sustancias químicas tóxicas y metales pesados que pueden filtrarse en el suelo y el agua si no se gestionan adecuadamente.
  • Desperdicio de productos electrónicos: los cigarrillos electrónicos tienen una vida útil limitada, en particular los desechables, convirtiendose a menudo en desechos electrónicos. 
  • Residuos de plástico: los cartuchos y otros componentes de los cigarrillos electrónicos a menudo contienen plástico y se tiran miles cada día. 
  • Productos químicos en los líquidos: pueden ser dañinos si se liberan al medio ambiente en grandes cantidades o de manera incontrolada.

Para reducir el impacto ambiental de los cigarrillos electrónicos, es importante seguir prácticas de gestión de desechos responsables, como reciclar las baterías de manera adecuada y desechar los productos electrónicos en centros de reciclaje designados. Especialmente los vapers desechables, que son muy contaminantes, pero interesan a la industria porque son más baratos y, por tanto, accesibles a los menores.

La industria del vapeo y los usuarios pueden buscar formas de reducir su huella ambiental, como optar por productos recargables en lugar de desechables y evitar el desperdicio innecesario de cartuchos y componentes.