Vapear con nicotina altera el desarrollo del cerebro en la adolescencia
Vapear con nicotina altera el desarrollo del cerebro en la adolescencia
El cerebro sigue desarrollándose durante la adolescencia y hasta los primeros años de la adultez. Durante este período es especialmente vulnerable a los efectos del consumo de cualquier sustancia, entre ellos, al de la nicotina.
La nicotina puede afectar al cerebro en desarrollo de varias maneras:
- Adicción: se desarrolla rápidamente. El cerebro adolescente es particularmente susceptible a desarrollar una dependencia duradera. Esto puede llevar a un consumo continuo de nicotina a lo largo de la vida.
- Impacto en las funciones cognitivas: el vapeo con nicotina se ha asociado con déficits en funciones cognitivas como la atención, la memoria y el aprendizaje. Estos efectos pueden interferir con el rendimiento escolar y el desarrollo intelectual.
- Cambios en la estructura cerebral: se ha observado que la exposición a la nicotina durante la adolescencia puede alterar la estructura del cerebro y afectar áreas relacionadas con la toma de decisiones, el autocontrol y la regulación emocional.
- Aumenta el riesgo de desarrollar adicción a otras sustancias: la asociación más clara y directa es con el consumo de tabaco. Quienes vapean, tienen más posibilidades de fumar en un año que quienes no lo hacen.
Debido a estos riesgos, es fundamental que los adolescentes eviten el uso de cigarrillos electrónicos con nicotina.
Los líquidos sin nicotina, vendidos en muchos casos como inocuos y recomendables, tampoco están exentos de riesgos, en muchos casos tienen pequeñas cantidades de nicotina que no aparecen señalizadas en el envase y en caso de no tenerla, refuerzan la conducta de inhalar, además de introducir en los pulmones sustancias tóxicas.