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Ciudadanía

Pascual: "La tecnología es una oportunidad, el destino sigue siendo cuidar, mejorar la asistencia sanitaria y proteger los derechos de los pacientes"
04 de noviembre de 2026

El consejero de Salud apuesta por un derecho sanitario "capaz de anticiparse" basado en principios firmes, y destaca la acción del Gobierno cántabro por afrontar este reto con la Estrategia y la Ley de Salud Digital

Santander- 04.11.2026

El consejero de Salud del Gobierno de Cantabria, César Pascual, ha defendido hoy que "la tecnología no es el destino", sino "una oportunidad" para transformar la asistencia sanitaria. El destino, ha dicho, "sigue siendo cuidar, proteger los derechos y ofrecer una asistencia de calidad cuando alguien lo necesita", al mismo tiempo que ha abogado por que los avances vayan acompañados de garantías jurídicas y éticas.

Ante este reto, ha valorado la acción del Gobierno de Cantabria con la Estrategia y la Ley de Salud Digital para "gobernar esta transformación". Se necesita una regulación capaz de anticiparse a los cambios tecnológicos y mantener principios firmes, aunque las herramientas evolucionen, ha reclamado Pascual.

El consejero ha hecho estas declaraciones durante su intervención en la apertura del XIV Congreso Iberoamericano de Derecho Sanitario, organizado por el Instituto de Investigación Sanitaria Marqués de Valdecilla (IDIVAL), la Universidad de Cantabria (UC) y el Grupo de Investigación en Derecho Sanitario y Bioética (GRIDES).

Durante su intervención, Pascual ha advertido de que la inteligencia artificial, los algoritmos y la telemedicina ya están modificando la práctica sanitaria y plantean nuevas preguntas sobre quién toma las decisiones, quién asume las responsabilidades y cómo se protegen los datos personales. Ante esta realidad, ha considerado necesario que el derecho sanitario evolucione desde una función centrada en reparar los daños hacia otra que también sea capaz de prevenirlos y anticiparse a los riesgos.

"Necesitamos un derecho que sepa hacer las preguntas adecuadas antes de que una mala decisión se convierta en rutina", ha afirmado. En este sentido, ha defendido que la regulación no debe convertirse en un obstáculo para la innovación, pero tampoco dejar que los avances tecnológicos se desarrollen sin control ni garantías.

El consejero de Salud del Gobierno cántabro ha insistido en que la tecnología puede ayudar a mejorar los diagnósticos, ordenar información clínica y facilitar decisiones asistenciales, pero no puede sustituir el criterio humano ni asumir por sí misma la responsabilidad. "No confundamos capacidad con legitimidad", ha subrayado.

Por ello, ha reclamado transparencia sobre el funcionamiento de estas herramientas, la posibilidad de examinar sus resultados y revisar las decisiones cuando sea necesario, así como una identificación clara de quién responde cuando una tecnología interviene en la atención sanitaria.

Respecto a la utilización de los datos sanitarios, Pascual ha defendido que su aprovechamiento es fundamental para investigar, innovar y mejorar la atención, pero siempre desde la seguridad, la transparencia y el respeto a los derechos de las personas. "La pregunta no es protegerlos o aprovecharlos, es hacer ambas cosas", ha subrayado.

Tras ello, ha considerado que la transformación digital debe traducirse en mejoras reales para pacientes y profesionales, facilitando la continuidad asistencial, el acceso seguro a la información clínica y una mejor coordinación entre centros. Y es que, en su opinión, "digitalizar un trámite no equivale a transformar una organización", tras lo que ha señalado que la tecnología debe contribuir a devolver tiempo a los profesionales para dedicarlo al cuidado.

El consejero de Salud ha incidido especialmente en la necesidad de evitar que la digitalización genere nuevas desigualdades entre quienes pueden desenvolverse con facilidad en los sistemas tecnológicos y quienes encuentran dificultades para utilizarlos. En una comunidad como Cantabria, con municipios rurales, población envejecida y personas que deben desplazarse para recibir asistencia, "la salud digital puede convertirse en una herramienta de equidad si amplía las posibilidades de atención y no elimina la posibilidad de recibir ayuda humana presencial y comprensible".

Por último, ha animado a los participantes en el congreso a abordar todos estos retos con capacidad de anticipación y responsabilidad, sin renunciar a los avances que puedan mejorar la salud de las personas.

Congreso Iberoamericano sobre transformación digital

El encuentro reúne hasta el viernes en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de la UC a especialistas de España y Latinoamérica para debatir sobre los desafíos jurídicos, éticos y sociales de la transformación digital de la salud.

Bajo el lema 'De la salud analógica a la salud digital: nuevas fronteras interdisciplinares' analizará los retos que plantea la evolución de los sistemas sanitarios y su creciente digitalización.

El encuentro da continuidad a las reuniones anuales de la Red Iberoamericana de Derecho Sanitario, constituida en 2011 y que actualmente reúne a 18 instituciones de 14 países y a más de 110 miembros personales. La anterior edición del congreso tuvo lugar en Ciudad de México en 2025.

El programa científico abordará algunas de las principales cuestiones jurídicas y éticas relacionadas con la transformación digital de la salud, como la aplicación de la inteligencia artificial en la asistencia sanitaria y la investigación biomédica, la protección de los datos clínicos, la innovación tecnológica y la evaluación de tecnologías sanitarias.

También se debatirá sobre la responsabilidad de los profesionales sanitarios, la judicialización de la salud y las alternativas para afrontar los conflictos relacionados con la atención sanitaria. Estas cuestiones se complementarán con sesiones dedicadas a los derechos de los pacientes, la autonomía personal, la atención a colectivos en situación de especial vulnerabilidad y los desafíos ético-jurídicos al inicio y al final de la vida.

Otros de los ejes del encuentro serán la salud mental, el enfoque One Health, la salud pública, los medicamentos y productos sanitarios, y el impacto de la digitalización en la infancia y la adolescencia, especialmente en relación con el uso de pantallas, las redes sociales y la inteligencia artificial.

El programa incluirá, además, un espacio para analizar el papel de la comunicación en salud en un contexto marcado por la desinformación y los algoritmos, así como los retos de la alfabetización en salud, la gestión de los cuidados y la planificación de los recursos humanos sanitarios.