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El encuentro ha reunido a 62 profesionales sanitarios y sociales, entidades, voluntariado y ciudadanía para identificar barreras, buenas prácticas y compartir propuestas de mejora
Santander- 06.11.2026
La Consejería de Salud ha participado en la jornada 'Tendiendo puentes para la accesibilidad', un espacio de formación, encuentro y reflexión sobre las dificultades que pueden encontrar las personas extranjeras y otros colectivos en situación de vulnerabilidad para acceder al sistema sanitario.
La Asociación Española de Trabajo Social y Salud y el Colegio Oficial del Trabajo Social en Cantabria han celebrado el encuentro, que contó con la intervención de la directora general de Farmacia, Humanización y Coordinación Sociosanitaria de la Consejería de Salud, M.ª Isabel Priede. La responsable del Gobierno cántabro ha destacado la contribución del Trabajo Social Sanitario a la mejora de los resultados en salud y presentó la Estrategia de Coordinación Sociosanitaria.
Por su parte, M.ª Ángeles Carbajoy, directora asistencial de Fundación Hospitalarias, ha puesto en valor la importancia de estos espacios para fortalecer el trabajo en red y la coordinación. Por su parte, Ruth Balza Iglesias, en representación de AETSyS, ha subrayado la importancia del reconocimiento del Trabajo Social como profesión sanitaria para impulsar la plena integración de esta categoría profesional en los procesos sanitarios para impulsar el enfoque biopsicosocial y con visión de determinantes sociales en la asistencia sanitaria.
La primera mesa, dedicada a la 'Accesibilidad al sistema sanitario y colectivos vulnerables', presentada por Tania García Sánchez, trabajadora social y responsable de programas de Médicos del Mundo, abordó la evolución normativa del derecho a la asistencia sanitaria pública de las personas extranjeras, hasta llegar al Real Decreto 180/2026, de 11 de marzo. Asimismo, presentó los resultados de los informes sobre barreras al Sistema Nacional de Salud en poblaciones vulnerabilizadas, tanto en el ámbito estatal como en el autonómico. Este último presta especial atención a las mujeres en contexto de prostitución, colectivo con el que Médicos del Mundo desarrolla actualmente una parte importante de su intervención en Cantabria.
A continuación, la mesa 'Situación y experiencias en Cantabria', con la participación de M.ª Isabel de Frutos Iglesias, directora general de Salud Pública del Gobierno de Cantabria, y Mónica Vargas Leal, jefa de Sección de Trabajo Social de Atención Primaria, permitió conocer iniciativas impulsadas desde la salud pública para la prevención de las infecciones de transmisión sexual (ITS) y la mejora del acceso a la vacunación, con un enfoque específico en colectivos vulnerables y con especial atención a mujeres en contexto de prostitución, muchas de ellas procedentes de otros países.
Se destacó el valor del trabajo colaborativo entre la Consejería de Salud, el Servicio Cántabro de Salud, los colegios profesionales y las entidades sociales. En esta mesa también se puso de manifiesto que la accesibilidad no se limita a facilitar el reconocimiento del derecho a la asistencia sanitaria o la obtención de la tarjeta sanitaria. Existen otros condicionantes que pueden dificultar la atención, como las dificultades de desplazamiento desde zonas rurales, los horarios laborales incompatibles con las citas sanitarias o la falta de recursos económicos para afrontar el coste de medicamentos y otros productos sanitarios. En este sentido, se destacó la aportación del Trabajo Social Sanitario para identificar e intervenir sobre estas barreras y los factores de riesgo social que las acompañan.
La jornada concluyó con la mesa de diálogo 'Oportunidades y retos para la accesibilidad', en la que participaron Inma Ureña Ureña, trabajadora social de Cantabria Acoge; Ruth Balza Iglesias, jefa de Sección de la Unidad de Trabajo Social del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla; y Marcela Calle Ramírez y Christian David Castro Vergara, representantes de la Asociación Comunidad Colombiana en Cantabria.
El diálogo permitió profundizar en cómo las condiciones en las que se desarrolla el proceso migratorio pueden repercutir en la salud: la precariedad laboral, el duelo migratorio, la incertidumbre derivada de los largos procesos para alcanzar estabilidad administrativa, laboral y residencial, o el malestar asociado a la distancia entre las expectativas y la realidad encontrada en el país de acogida. Una de las ideas compartidas durante el encuentro resumió esta reflexión con una frase especialmente significativa: «Migrar no enferma; lo que sí enferma son las condiciones en las que se vive después».
Entre las principales barreras identificadas se señalaron el desconocimiento de los derechos sociales y sanitarios de la población migrante, las dificultades idiomáticas, las deficiencias informativas en algunos puntos de acceso al sistema, los obstáculos para el empadronamiento y la necesidad de adaptar la atención a la salud mental a las circunstancias específicas de las personas migrantes y a las particularidades del duelo migratorio.
Frente a ellas, se destacaron como oportunidades de mejora la coordinación entre los dispositivos sanitarios y sociales y las entidades, así como el papel de las asociaciones ciudadanas en la promoción de la salud, la creación de espacios de encuentro y la prevención de la soledad no deseada. Las voces de la ciudadanía tuvieron un papel destacado en esta reflexión. Marcela Calle y Christian David trasladaron una idea fundamental para avanzar hacia una atención verdaderamente accesible: «Ser acogidos con respeto y dignidad, ser escuchados».
El cierre institucional contó con la participación de Patricia Corro Madrazo, directora general de Cuidados, Formación y Continuidad Asistencial del Servicio Cántabro de Salud, y Cristina Arriaza Pérez, presidenta del Colegio Oficial del Trabajo Social de Cantabria. Esta última destacó la función del Trabajo Social Sanitario en la valoración, el diagnóstico y la intervención sobre los determinantes sociales que influyen en la salud. Por su parte, la directora general puso en valor tanto la contribución de estas profesionales en los sistemas sanitarios como su participación en foros y jornadas científicas, donde aportan su conocimiento específico y su perspectiva en contextos multidisciplinares.
Con esta jornada, se ha querido contribuir a visibilizar la importancia de la accesibilidad como condición imprescindible para garantizar el derecho a la salud y poner en valor la aportación del Trabajo Social Sanitario en la identificación y reducción de las desigualdades. El encuentro ha puesto de manifiesto que avanzar hacia un sistema sanitario más accesible requiere no solo informar sobre los derechos y procedimientos, sino también adaptar los servicios a la diversidad de las personas y fortalecer la colaboración entre instituciones, profesionales, entidades sociales y ciudadanía.