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El Servicio de Psiquiatría reúne a especialistas de cuatro áreas para acabar con la fragmentación de consultas y avanzar en medicina personalizada
Santander- 06.11.2026
El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, acreditado como Centro de Excelencia para Depresión Difícil de Tratar, ha dado un paso al frente para transformar el modelo asistencial para los pacientes que sufren de forma simultánea depresión difícil de tratar y dolor crónico. Con el objetivo de poner fin a la fragmentación asistencial, han congregado este viernes a especialistas de diferentes disciplinas en la jornada científica 'Conexiones de Precisión: Una nueva mirada multidisciplinar a la depresión'.
Este encuentro, que ha reunido a expertos en Psiquiatría, Reumatología, Anestesiología (Unidad del Dolor) y Farmacia Hospitalaria, nace de la proactividad del equipo de Psiquiatría de Valdecilla por buscar soluciones reales a un problema estructural de la medicina moderna. Históricamente, las personas que padecen dolor y depresión de forma simultánea se han visto obligadas a peregrinar por diferentes consultas especializadas, un modelo que el hospital cántabro busca sustituir por un enfoque de colaboración total centrado en la persona.
La necesidad de este cambio de modelo responde a una realidad clínica ya que, según el Barómetro del Dolor, una de cada cuatro personas adultas en España convive con dolor crónico. Lejos de ser una coincidencia aislada, la evidencia científica internacional demuestra que entre un tercio y casi dos tercios de estos pacientes desarrollan también un trastorno del estado de ánimo.
Durante años se pensó que la depresión era simplemente una consecuencia lógica del dolor prolongado. Sin embargo, los expertos de Valdecilla han analizado cómo esta relación es, en realidad, bidireccional y se agrava mutuamente. Estudios con miles de personas demuestran que quienes padecen depresión tienen un 71% más de riesgo de acabar sufriendo dolor persistente; a la inversa, quienes padecen dolor crónico ven aumentado entre un 37% y un 52% su riesgo de desarrollar síntomas depresivos.
Esta doble condición tiene una explicación física demostrada por recientes estudios genéticos. Ambas patologías comparten los mismos mecanismos cerebrales y mensajeros químicos, como la serotonina y la noradrenalina, que regulan a la vez el estado de ánimo y los frenos naturales del cuerpo contra el dolor. Cuando este sistema se altera, y entra en juego la inflamación del organismo, el mal descanso o la soledad, el pronóstico empeora drásticamente.
El impacto social de esta interacción es enorme. En España, las personas que suman depresión y dolor pierden gran parte de su capacidad para realizar actividades cotidianas, lo que se traduce en que un 28,6% de los afectados por dolor crónico necesitó una baja laboral en el último año.
Contra la atención fragmentada
Frente a esta complejidad, la medicina ha respondido habitualmente con un modelo fragmentado. El paciente transita de forma aislada por los servicios de Psiquiatría, Reumatología, la Unidad del Dolor o Atención Primaria. Como se ha debatido durante la jornada, cada especialista atiende una parte del problema y prescribe sus propios tratamientos teniendo en cuenta su enfoque del problema.
Pero esta falta de visión común genera duplicidades, vacíos en el seguimiento, interacciones que pueden llegar a ser peligrosas entre medicamentos o recomendaciones contradictorias. Además, la evidencia clínica constata que, cuando una persona tiene a la vez depresión y dolor, su respuesta a algunos antidepresivos estándar es menor. En definitiva, al carecer de una coordinación central de su caso particular, el enfermo acaba convirtiéndose en un paciente de profesionales de diferentes áreas, pero adolece de una mirada transversal que puede ser clave justo en el momento en el que es más vulnerable.
Medicina de Precisión
Para revertir esta situación, el Servicio de Psiquiatría de Valdecilla ha propuesto en este foro un salto conceptual, defendiendo que la medicina de precisión y la medicina personalizada son dimensiones complementarias.
Tradicionalmente, la precisión en medicina se ha vinculado a la búsqueda de marcadores biológicos o genéticos para seleccionar un fármaco. Sin embargo, como explica el jefe del Servicio de Psiquiatría, Jesús Artal, la individualización del tratamiento en salud mental no puede depender exclusivamente de la biología.
"La medicina de precisión no debería limitarse a identificar marcadores biológicos. También debemos tener en cuenta la biografía del paciente, su personalidad, sus circunstancias personales y sociales, sus experiencias vitales, sus expectativas y la manera particular en que vive su enfermedad", subraya Artal.
Desde esta perspectiva, dos personas con el mismo diagnóstico pueden necesitar intervenciones totalmente distintas según su entorno familiar, sus recursos psicológicos o la presencia de otras enfermedades. "No tratamos únicamente enfermedades; tratamos a personas que padecen enfermedades. Y conocer a esas personas es una parte esencial de cualquier tratamiento verdaderamente individualizado", añade.
La práctica diaria
Inaugurada por el gerente del Hospital, Félix Rubial, y el propio Jesús Artal, la jornada 'Conexiones de Precisión' no se ha limitado a la exposición teórica. Tras analizar la experiencia de éxito en la aplicación de protocolos multidisciplinares del Hospital Universitario Infanta Elena de Madrid, los profesionales de Valdecilla han aterrizado este conocimiento en la práctica clínica diaria.
Para ello, los especialistas han analizado de forma conjunta casos clínicos de altísima complejidad, como la coexistencia de depresión con ideación suicida y fibromialgia, o la depresión resistente asociada a dolor crónico.
Un trabajo colaborativo que marca el inicio de una nueva forma de entender la asistencia en el hospital, donde el objetivo final ya no es solo reducir los síntomas de tristeza o la intensidad del dolor en consultas separadas, sino sumar fuerzas terapéuticas para devolver a cada persona su autonomía, su calidad de vida y sus proyectos vitales.